martes, 2 de septiembre de 2014

Identidades múltiples

La muerte de Peret hace unos días me ha hecho pensar mucho en lo complejo que es definir la identidad de una persona o de un país. Catalán universal, Peret se aleja bastante de lo que algunos entienden por "catalán". Fruto de ese mestizaje que ha convertido Barcelona en la urbe cosmopolita que es hoy en día, Peret es a la vez catalán, español y gitano, una mezcla de identidades de la que supo extraer lo mejor para crear un estilo propio.


Corren, sin embargo, malos tiempos para quienes, como yo, tienen que lidiar con múltiples identidades. Nacionalismos reductores pretenden imponer a los demás sus verdades simplificadoras y excluyentes, heredadas de las ideas del siglo XIX, que ha llevado este continente a tantas catástrofes. Esa idea de una nación con su idioma propio que persiguen con ahínco los nacionalistas catalanes y vascos es, a mi parecer, totalmente irreal y muy alejada de la realidad socio-lingüística de esas regiones.

La convivencia del español con los demás idiomas hablados en la Península Ibérica es un hecho ineluctable que ninguna política lingüística podrá reverter. El idioma español está implantado desde hace mucho tiempo en esas regiones y parece difícil pensar que ninguna política vaya a ser capaz de desterrarlo de la calle y, mucho menos, de los corazones. En una ciudad como Barcelona, el español goza de una fuerza y de una pujanza que explican en gran medida el éxito de la ciudad. No por nada es esa ciudad la sede de muchísimas escuelas de idiomas, que atraen cada año a miles de estudiantes extranjeros que vienen a esa ciudad a... ¡ estudiar español ! No por nada es esa ciudad la capital del mundo editorial español...

Lo mismo cabría decir del País Vasco, donde el español se habla desde tiempos inmemoriales. En realidad, podría afirmarse que nació allá. Algunos dirán que no es cierto, que el español nació en Castilla, pero cabría entonces preguntarse ¿ Qué es Castilla y quienes eran los "castellanos" ? Acordándonos de qué buena parte de Álava formaba parte de esa Castilla primigenia, creo que queda claro lo que pretendo decir... Los castellanos no cayeron del cielo y me llama mucho la atención que el considerado primer texto escrito en "castellano" (tenía entonces todo el sentido del mundo llamarlo así) lo escribiera una persona bilingüe. El caso es que los vascos hablaban español (castellano en aquél entonces) cuando en el resto de la península aún se hablaban romances que más tarde desaparecieron, barridos por los idiomas nacidos en el norte de la Península.

Resumiendo: los idiomas y las culturas siempre han convivido en la Península Ibérica, desde tiempos inmemoriales. Ya convivieron antes de la romanización idiomas ibéricos, célticos, luso, etc... Hoy en día, la situación no ha variado, conviviendo desde hace siglos múltiples idiomas de los cuales algunos han desaparecido casi por completo, absorbidos por sus vecinos, más pujantes. Las identidades soñadas por los nacionalistas nunca han existido. Los españoles nunca han sido tan sólo una cosa y durante siglos muchos españoles han asumido con naturalidad sus múltiples identidades sin que eso supusiera ningún problema. En realidad, España siempre ha sido un crisol de culturas en el que cabían todas esas identidades. Al obligarnos a escoger una de ellas en detrimento de las demás, los nacionalistas están demostrando su profunda ignorancia y falta de respeto hacia todos aquellos españoles que nos sentimos algo más que eso.

Me llamo Adrián, nací en Suiza y el idioma que mejor hablo es el francés. Hablo español con un extraño acento pero, a pesar de eso, me siento profundamente español. Tal vez porque, al contrario que una gran mayoría de españoles, tuve que luchar todos los días de mi vida para no olvidar el idioma de mis padres. Me siento español, pero también un poco gallego, por ser originaria la familia de mi abuelo materno de la provincia de Lugo y haber heredado de un segundo apellido típicamente gallego (Quiroga). Para más inri, el idioma que hablo en casa es el portugués, por estar casado con... una brasileña ! ¿ Quien soy yo ? Dividido entre múltiples identidades que asumo, ¿ porqué habría yo de renunciar a ninguna de ellas por seguir el credo de unos locos intolerantes ? Los nacionalismos (incluido el español) son un fraude y un peligro y me da mucho miedo que por culpa de ellos, algún día yo o mi familia tengamos que buscarnos otro lugar en el que vivir en paz sin que nadie nos mire de reojo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario