El desarrollo de ejes laterales subterráneos desde la base de la planta caracteriza este modelo arquitectural. Inicialmente horizontales estos ejes acaban enderezándose, dando lugar al crecimiento de módulos similares al inicial. Esto se ve favorecido por el hecho de que esas ramas se desarrollan inicialmente bajo la superficie del suelo, lo que les permite enraizarse y crecer de forma autónoma. Se puede ver este modelo como un tipo particular de crecimiento simpodial en el que las ramas nacen en la base de los tallos aéreos y se enraízan. Aunque de igual manera podríamos considerar que se trata en realidad de reiteraciones, ya que en muchos casos no aparecen esos ejes como una respuesta a la interrupción del crecimiento del eje en que se originan, que sigue creciendo normalmente.
El modelo de Tomlinson es relativamente frecuente en la familia de las Arecaceae (palmeras) dando lugar a pequeños grupos de troncos nacidos en realidad de una única semilla.
Este modelo permite el establecimiento de un sistema de ramificaciones horizontales indefinidas a nivel del suelo que permite a muchas plantas sin ramificaciones aéreas expandirse vegetativamente. No es de extrañar que este modelo sea tan frecuente en plantas como las palmeras o los helechos arborescentes. Este mode de desarrollo, evidentemente, no se ve condicionado por el modo de crecimiento de los ejes aéreos, que pueden tener un crecimiento contínuo o rítmico, ni por la posición en que se desarrollen las inflorescencias, que pueden ser terminales o laterales.
La aparición de hijuelos en la base de los tallos de las plataneras da lugar a nuevos tallos que pueden ser separados y plantados independientemente. La mayoría de ellos se retiran simplemente para evitar que compitan con el pie productivo. / Fotografía: Scot Nelson / Licencia: Dominio público
Este modelo arquitectural se observa en algunos helechos arborescentes pero no se conoce, en cambio, en las Gimnospermas actuales. Adquiere una particular importancia en las Monocotiledóneas, en las que es el modelo arquitectural exclusivo de familias que cuentan entre las más importantes de ese grupo: Musaceae, Zingiberaeae, Costaceae, Bromeliaceae, Cyperaceae. A esto hay que añadir que también es el modelo de muchas especies de palmeras (Arecaceae) y de una mayoría de las especies de las Gramíneas y de las Orquídeas.
Los “tapices” de violetas (Viola odorata) que se pueden observar al inicio de la primavera en muchos de nuestros parques y jardines se constituyen gracias al crecimiento inicialmente horizontal de sus ejes laterales según el modelo de Tomlinson. La parte erguida del tallo siendo muy corta, la planta realmente parece crecer únicamente en dos dimensiones. Fotografía: Adrián Rodríguez. Libre de derechos.
En las Dicotiledóneas, el modelo de Tomlinson caracteriza a los representantes en zonas templadas de muchas familias de árboles tropicales que han encontrado en este modo de desarrollo la manera de adaptarse al frío, desapareciendo en los casos más extremos los ejes aéreos durante el invierno. Se observan plantas que crecen siguiendo este modelo en una larga lista de familias: Araliaceae, Asteraceae, Rubiaceae, Urticaceae, Boraginaceae, Gentianaceae, Rosaceae, Polygonaeae, Clusiaceae, Dariscaceae, Lythraceae, Euphorbiaceae, Apocynaceae, etc.).
El nombre del modelo es un homenaje a Peter Barry Tomlinson, botánico británico autor de varios estudios sobre la dinámica de crecimiento de las Monocotiledóneas.









