Modelos arquitecturales (5): el modelo de Holttum

El crecimiento del eje principal es monopodial y vertical. Ese eje no se ramifica y su crecimiento acaba cuando se desarrolla finalmente la inflorescencia en posición terminal. La floración y fructificación pone término al funcionamiento del meristema apical y tras ese último esfuerzo, la planta muere (al florecer y fructificar tan solo una única vez, se dice que la planta es monocárpica).
Palma de Ceilán (Corypha umbraculifera) en el SO de la India. / Dotografía: Vinayaraj / Licencia: CC BY-SA
El carácter monocárpico de las plantas en el modelo de Holttum no permite, claro está, que esas plantas alcancen una edad avanzada. En comparación con otros árboles, su vida es mucho más corta. Las palmas del género Corypha, que son entre las más longevas, apenas alcanzan una edad de 40-80 años. Muchas Agaváceas, en cambio, tan solo viven unos pocos años (del orden de 10-15) antes de florecer.
Pitas (Agave americana) en flor fotografiadas en Porto Covo, Portugal. / Fotografïa: Alvesgaspar / Licencia: CC BY-SA
Estas especies compensan la brevedad de su ciclo vital con una abundante fructificación y producción de semillas. Una estrategia muy similar a la de muchas especies herbáceas, entre las que este modelo es relativamente frecuente. En las plantas leñosas, este modelo de desarrollo se observa en distintas familias de Monocotiledóneas y, más raramente, de Dicotiledóneas, que a menudo tienen un porte parecido al de las palmeras debido a sus proporciones generalmente macizas y el gran tamaño de sus hojas.
En Verbascum thapsus el tallo no se ramifica y el crecimiento de la planta culmina con el desarrollo de una inforescencia compuesta a veces muy ramificada. Oftersheim, Alemania. / Autor: AnRo0002 / Licencia: Dominio Público
En nuestra flora, hay que irse a las Canarias para observar plantas leñosas que se adecuan a este modelo arquitectural. Es el caso de varias especies de tajinastes (género Echium) y de bejeques (género Aeonium).
Tajinaste Rojo (Echium wildpretii) fotografiado en el Parque Nacional del Teide, en la isla de Tenerife. / Fotografía: jltasset / Licencia: CC BY-NC.
A ellas hay que añadir las numerosas Agaváceas que se cultivan a menudo en la región mediterránea y que se naturalizan con cierta frecuencia. El modelo es en cambio relativamente frecuente en las especies herbáceas como las que ilustran este artículo.
En Saxifraga longifolia se forma primero un densa roseta de hojas alrededor del eje principal, que finalmente se alarga considerablemente desarrollándose una espectacular inflorescencia racemosa. Pirineos. / Autor: carmona rodriguez / Licencia: CC BY-SA.
El modelo lleva el nombre de R.E. Holttum, quien estudió el crecimiento de las monocotiledóneas, entre las que se incluyen muchas especies monocárpicas.





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